Y llegó el otoño y con ello las flores se vistieron de marrón. Han dejado sus prendas festivas en ese cómodo rincón y han decidido cubrir sus hombros con cálidos abrigos . Y llegó el otoño y con ello las hojas en blanco dispuestas a ser escritas, las oportunidades en nuestra mano para hacerlas bailar en compañía de toda ilusión mientras suena nuestra banda sonora favorita. Y llegó el otoño y yo aún saboreo sin prisa cada uno de los detalles que me regaló el verano . Y llegó el otoño …

Estoy dispuesta a saborear un poquito más el verano y aprovechar las últimas semanas de septiembre para enseñaros algunos cuantos looks de esta estación. Hoy, uno de mis estampados favoritas es el protagonista, el encargado de darle intensidad y color al vestido que os muestro y en hacer que sea increíblemente versátil.

Un estampado que año tras año, se convierte en tendencia y que recuerda el poderío del «movimiento» flower power de los años sesenta. Una propuesta fresca y con facilidad para adaptarse a todos los estilos . Jovial y artístico, no ha dejado indiferente a un público que le ha hecho hueco en su armario sin dudarlo.

Es una de las prendas que he comprado esta temporada y considero que ha sido todo un acierto. Posee numerosos detalles que hacen que se trate de un vestido especial. Por un lado, la forma del escote de estilo romántico que no sólo aporta originalidad al diseño , también se trata de un detalle muy femenino y elegante que particularmente me encanta y considero que favorece la parte superior de nuestro cuerpo.

Por otro lado, las mangas abullonadas que generan volumen y equilibran muy bien todo el conjunto al generar cierto contraste con la parte más entallada del vestido lo que genera que visualmente funcione a la perfección.

Además, este detalle ha sido otro de los elementos estrella esta temporada y toda una tendencia que a mi me ha atrapado. Hemos visto que los volúmenes y las hombreras volvían con fuerza y con una intención clara de quedarse.

Como complementos, unas sandalias en color ocre y un bolso negro con toques dorados. Las sandalias van en total armonía con una de las tonalidades del vestido y gracias a su tacón ancho y su suela con doble almohadilla , son unos aliados aptos para una jornada maratoniana.

Por último, creo que el bolso aporta cierta fuerza al outfit y acompaña al coletero de tal forma que todos los elementos que componen el conjunto tienen su sitio.

Adoraba los detalles. Era de ese tipo de personas que analizan un segundo para seguidamente saborearlo y posteriormente jugar a retenerlo. No quería perderse nada, llevaba consigo unas ganas incasables de comerse el mundo y la mejor aliada para lograrlo era ... ella misma - ohyepblog