Me hace especial ilusión terminar la semana con este vestido de Loavies que tantas ganas tenía de enseñaros.

Ya os he dicho en incontables ocasiones que me dejo conquistar por los detalles y es una prenda que reúne multitud de ellos.

Por un lado, el color . Siempre me decanto por colores con cierta intensidad que considero que resultan favorecedores y que nos dan la posibilidad de llevarlos a multitud de ocasiones y de conjuntarlos al gusto.

El azul siempre ha sido una de las tonalidades más vibrantes. Perfectas para todo tipo de situaciones y fiel acompañante en cualquier estación del año, aunque con especial protagonismo en las más cálidas.

Por otro lado, el escote en V consigue alargar visualmente nuestro cuello. El detalle fruncido que lo bordea, aporta volumen a la zona y la favorece y va en perfecto equilibrio con el volumen de las mangas.

Es importante aquí que si optamos por piezas con volumen en la parte superior, tenga la parte inferior mucho más entallada porque de lo contrario, el efecto se alejaría mucho del deseado.

Además de esta contraposición que consigue que la prenda se vea bien en su conjunto, hay que destacar su estampado. Este tipo de dibujos de estilo barroco han acompañado a multitud de firmas a lo largo de los años. Lo hemos visto tanto en prendas como con accesorios y es indudable su atemporalidad por lo que seguirá teniendo un largo recorrido.

Creo que se trata de un look perfecto para cualquier evento, cena o comida especial . Para esta ocasión, he querido potenciar el color y no salir de esto por lo que todo lo que acompaña el vestido, sigue la misma gama cromática pero quedaría muy bien también con dorados y plateados o con opciones más atrevidas como el fucsia.

En cualquier caso, se trata en mi opinión de un outfit actual , elegante , que acentúa nuestra silueta y la acompaña a la perfección.

¿Qué os parece?

Era de ese tipo de personas que se quedaban mirando al cielo sin hacer caso a los latidos del reloj . Miraba con la intensidad del que busca encontrar algo . Algo entre una «nada» que abruma pero te pide más. Nunca sabré que fue lo que encontraba entre tanto azul , pero tampoco olvidaré la emoción que reflejaba su cara en esa travesía – ohyepblog.