Tener un vestido negro en el armario siempre es un buen punto de partida para la creación de nuestro armario cápsula , tendremos multitud de posibilidades reunidas en una única pieza .


Si bien es cierto que la prenda que os enseño hoy no cumpliría con la estética fundada de un LBD, los detalles que reúne consigue que se desmarque de diseños de líneas sencillas sin renunciar por ello a versatilidad y atemporalidad .


En definitiva , partimos de una idea que se ha hecho eco a lo largo de los años y se ha convertido en un punto de partida , siendo también un aliado fiel para tod@s los adeptos a la moda y damos un paso más allá para abandonar el patrón más tradicional sin renunciar a sus puntos fuertes.

El detalle que posee más presencia es , sin duda , la zona del escote y el entrelazado de las tiras que rodean los hombros y que consigue que toda esta zona se vea favorecida.

Se pueden ajustar a nuestro antojo de tal forma que envuelva la zona del pecho a nuestro gusto. Este mismo efecto recubre el resto de la pieza que también puede fruncirse .



En esta ocasión, he optado por un total look en negro pero cualquier otra opción también sería válida e incluso decantarnos por algo más confort con unas converse altas y una chaqueta amplia .


Tampoco podemos olvidar que cualquier prenda así es perfecta también para jugar a la superposición y al ser entallada , contrastaría muy bien con un jersey amplio en la parte de arriba .


Sea cual sea la elección en cuanto a calzado y complementos , estamos ante un vestido con opciones , capaz de potenciar nuestra silueta y con una adaptación positiva a las tendencias tanto del momento como futuras .