Se había encaprichado de ese vestido que a pesar de guardar ciertas similitudes con alguno de los que ya tenía, nada tenía que ver en cierto modo . Nunca había dos prendas iguales se decía , siempre apreciaba los detalles y se dejaba conquistar por ellos.

El vestido que os enseño hoy tiene ,a mi parecer ,detalles que lo hacen único. Detalles que consiguen que se desmarque ,que lo diferencian y que despiertan un bonito e irremediable interés.

Es la segunda prenda que me llegó de Dearlover y me cautivó nada más verla.

Me traslada directamente a los años 20, a la época donde el cabarét estaba en pleno apogeo , a esas icónicas fiestas con luz tenue ,a la diversión que las acompañaba y a ese halo de misterio implícito en el ambiente. No es que me pueda apoyar en ninguna opinión cercana pero la verdad que si pienso en esos años ,no puedo imaginarlos de otra forma .

Creo que este tipo de diseños tienen una sutileza particular cargada de mucha feminidad. Son elegantes , versátiles y favorecedores .

Siempre os digo que el negro es una apuesta segura y es que sea cual sea la forma en que lo combinamos, nunca falla y siempre es apto para cualquier situación.

En cuanto al vestido en sí, además de los detalles de las mangas que han sido revestidas con flecos , está entero cubierto por lentejuelas lo que nos permite reservarlo para eventos más especiales .

Os confieso que tengo un apartado de mi armario destinado a prendas con lentejuelas y apliques porque realmente me encantan. Creo que nos regalan un extra de formalidad y que pueden romper la simplicidad de cualquier look.

¿ Qué os parece ? ¿Sois partidarios de rescatar momentos de otras épocas a través de detalles como estos en las prendas ?

Siempre digo que si algo funcionó en un tiempo pasado ,no tiene por qué no conseguir el mismo efecto en el presente y la moda nos da continuos ejemplos de ello.

♡ vestido – dearlover