¡Buenos días mis bell@s! Esta semana estoy cambiando el orden habitual de los post y tanto ayer como el viernes tendréis parte de la guía de Roma y hoy he querido dejar hueco a un look. Un look de lo más especial con el que protagonicé , sin duda, mi foto favorita de esta aventura romana – os la enseñaré el viernes – ❤

 

 

Siempre he visto el tul un tejido muy de princesa , tanto por su volumen como por su estructura abierta y vaporosa que consiguen trasladarme al mejor de los cuento y hacerme sentir parte del mismo .

Creo que es un genero que resulta muy favorecedor, atemporal e icónico que nos regala versatilidad.

 

 

Además , la idea de este outfit es jugar con las capas y las superposiciones . El vestido se pierde y desdibuja entre distintas telas para volver a encontrarse y acompañarse de un punto de originalidad que lo hace aún más especial.

El color gris y el brillo que lo impregna ponen el broche de oro .

 

 

Tal y como os decía, he querido jugar con las superposiciones y para ello he añadido una blusa corta y transparente debajo. Me gustaba muchísimo el resultado y creo que encaja muy bien con el estilo general.

Se trata de una blusa perfecta para generar este tipo de efectos, para ser llevada a  festivales o combinadas con un bonito bralette en un color llamativo que consiga romper con la estructura creada y hacer que nuestra atención se derive a la parte superior.

 

 

En definitiva, una prenda que a priori nos puede generar un poco de rechazo en cuanto a las formas de combinarla pero que en la práctica, se integra a la perfección.

 

 

Cinturón para marcar bien el lado de la cintura y que tanto ésta como la cadera se vean favorecidas.

 

 

El calor tan desmesurado que tuvimos ese día me cogió un tanto desprotegida e hizo que me comprara un sombrero . Si bien es cierto que no contaba con éste para el look , creo que al final le da un punto grunge muy resultón .

Se trata de un accesorio que me encanta y que utilizo cada vez más tanto en verano para protegerme del sol como en invierno para hacer frente al frío.

Creo que es de los accesorios que más poder tienen por sí solos y que saben darle otra perspectiva a los looks más básicos y coronar los más arriesgados  u originales.

 

Salió con ganas de comerse el mundo  y decidió dar el primer paso con uno de sus vestidos favoritos