¡Buenos días bonit@s!

Parece que el calor llama a  nuestra puerta y nuestras ganas de sacar el bañador de ese rinconcito olvidado y lucirlo en la playa o piscina no se han hecho esperar.

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Parecía que esta pieza de baño había quedado olvidada y era sustituida una y otra vez por los biquinis  o triquinis pero  parece que este año han resurgido con más fuerza que nunca y se han convertido en un fiel aliado para nuestra temporada estival .

Son extremadamente cómodos, se ajustan a nuestro cuerpo como una segunda piel y alargan nuestras piernas visualmente. Además, la variedad de estilos es tan amplia que decir «no» resulta casi imposible.

Fue en 1930 cuando los bañadores de una sola pieza decidieron dar un «salto más allá» y dejar a un lado las mangas y acortar el largo. De este modo, se empezaron a fabricar diseños  similares a los que encontramos hoy por hoy que acompañaban la forma de las mujeres de una forma bonita e incluso sugerente según el modelo.

En este caso, he optado por un diseño de líneas sencillas ,en azul claro con estampado en la zona del pecho. Una versión de lo más candy .

Tiempo. Relax. Momento. Calor. Tú. Nada más.

Creo que a veces no somos conscientes de lo importante que es eso . De la importancia de esas dos últimas palabras. De lo que puede suponer en nuestra vida un momento  de tranquilidad, una tarde de respiro . Mente en blanco, lugar favorito, mojito ( o cualquier otra cosa ), vistas a lo que tú quieras  y respirar.

Enfúndate tú bañador y da el salto a la piscina o a donde sea.