Un vestido negro siempre será una buena compra. Siempre será un acierto ante el que no cabe duda, versatilidad y atemporalidad a partes iguales , posibilidades a disposición . Siempre será un icono, un buen punto de partida ,un fondo de armario indispensable.

Hoy, os enseño una de esos vestidos que me gusta atesorar con mimo. Se trata de un diseño de Akinolaude, ya os he hablado de esta marca en anteriores ocasiones y es que la calidad de sus prendas como sus patrones y modelos, hacen que no me canse de recurrir a ella una y otra vez para seguir incorporando piezas en mi armario.

Sin duda alguna y como os decía al inicio, un vestido negro se encuentra en el podium de la versatilidad por méritos propios. Tanto por la posibilidad de usarlo durante todo el año como por la cantidad de versiones que podemos darle, la multitud de combinaciones que admite , la facilidad de adaptación a cualquier estilo y su presencia año tras año, con independencia de la moda imperante pues en todas ella tiene ya su hueco.

Siempre os digo que hacerse con una prenda que presenta esa versatilidad y atemporalidad y que además, sea de calidad , supone una buena inversión con resultados conocidos. Supone el poder recurrir a ella sin fin durante años .

Tan elegante como sexy y femenino, se ha convertido en todo un icono en el mundo de la moda que ya supuso en los años veinte todo un símbolo de liberación y uno de los puntos sobre las «ies» que las mujeres fueron marcando con cómo querían vestir , cómo querían verse y cómo se identificaban.

Prada dijo “diseñar un little black dress es tratar de expresar en un simple y banal objeto la gran complejidad de las mujeres, de la estética y del presente» y es que no nos podemos olvidar que la moda también es eso, expresión en una de sus vertientes .

Tanto si te consideras una apasionada de la moda, una fashion victim o simplemente tienes el deseo de formar un armario cápsula con prendas que fijen en el punto de apoyo , estarás de acuerdo conmigo en que un vestido negro o little black dress tiene que estar entre las prendas seleccionadas.

He querido seguir una estética lady , también evocada por los propios detalles del diseño como la puntilla , forma del escote y los detalles dorados y he optado por combinarlo con unas sandalias de tacón y un bolso que para mí es todo un clásico.

Y es que , cuando algo habla por sí mismo, cuando no necesita de grandes añadidos para captar nuestra atención , cuando se ha hecho hueco por propio diseño y su intención , cuando la historia es testigo de todo ello … poco más podemos añadir – ohyepblog.