Hay vestidos que tienen magia, algo difícil de describir que te conquista en cuanto lo descubres y para el que buscas rápidamente hueco en tu armario . Porque sí , tiene que estar . Porque seguramente ya te has imaginado llevándolo y has visto como su caída acompañaba tus pasos . Porque los que amamos la moda, nos dejamos llevar en su conquista y cómo la disfrutamos.

Todo eso me pasó con este vestido. Lo compré en Ibiza y ha sido un bonito descubrimiento para este verano. Quería llevarme alguna pieza de allí que al verla me recordarse de alguna forma a la isla, que representase el estilo de la misma pero tampoco quería basarme en esa idea y comprar cualquier pieza únicamente por tener el recuerdo.Uno de los días , dediqué la tarde a relajarme e ir tienda por tienda y apareció. Me encanta que sea largo hasta los pies y que inicie siendo mucho más estrecho para acabar con una preciosa amplitud.

Gracias al cordón que rodea la zona bajo el pecho, podemos ajustarla perfectamente a nuestro gusto.

Por otro lado, la tela es súper ligera y cómoda de llevar por lo que es perfecta para los días calurosos y acompaña a la perfección nuestros movimientos a la vez que favorece nuestra figura.

En cuanto al color, fue una de los detalles de la prenda que más me gustó. La versatilidad de la misma es indiscutible y el estampado sí que me recuerda muchísimo a la isla. Un estilo boho que puede ser perfectamente adaptado y trasladado a cualquier otro.

Es una prenda que no necesita de grandes complementos ni accesorios, ella misma brilla y capta toda la atención sin necesidad de nada más. Para la ocasión, lo combiné con unas sandalias planas pues el plan del día era relajado y más desenfadado pero lo he llevado también con unas sandalias de tacón ancha y ambas versiones me encantan.

¿El lugar? Cudillero. Uno de los pueblos más icónicos de Asturias y una parada obligada en cualquier agenda .Una villa marinera que derrocha encanto y color. El paisaje protagonista de las fotos es la Plaza de la Marina característica por sus casitas blancas con los marcos pintados, una estampada digna de cuento.

Es una opción perfecta para pasar el día, disfrutar de su gastronomía y dejarse llevar recorriendo las calles que albergan entre la montaña.

Miro hacia el futuro y lo vio claro. Feliz. Su cabeza se lo repetía mentalmente una y otra vez , como una promesa irrompible, como una recompensa que llamaba a su puerta por méritos propios. Respirar para fluir , dejar ir para avanzar , cubrir la primera página de un libro en blanco dispuesto a contar mil historias bajo la atenta mirada de una única protagonista. – ohyepblog