«Es importante creer. En el amor, en la literatura, en la belleza del otoño o en el queso , pero creer».

Ayer , como cada último domingo del mes, el consultorio de «Nada Importa » de Jesús Terrés (os lo recomiendo encarecidamente ) me endulzó la tarde . Comienzo este post con una de sus respuestas y os he dejado en mi instagram (@ohyepblog) muchas otras que me he guardado con especial mimo.

La cosa es que hay tanta verdad , tanta razón en esa línea . Un golpe de realidad sincero y certero dispuesto a poner un punto a esa «i» dubitativa . Un invitación a pararse y agarrar con fuerza aquello a lo que le otorgamos valor.

Creer en nuestro día a día, en aquello que hacemos con pasión , en el camino que nos va forjando casi sin querer , creer en nosotros mismos y nuestras posibilidades con tanta fuerza que se convierta en un muro inquebrantable capaz de actuar de pasaporte para con nuestros sueños.

Y no, no he empezado el lunes adoptando una postura Mr Wonderful (adoro) y viendo el mundo con poca sensatez . Al contrario,he tomado conciencia un poquito más del valor de lo pequeño, de lo que siempre suma , de lo que te estremece , de aquello o aquellos que conforman las piezas de lo que puedas nombrar hogar. Hablo de creer en ello, en ellos y por sobre todo , en tí.

El movimiento se demuestra andando pero qué sentido tendría sin la intención que lo invita a ello. Generar valor con lo que hacemos . Creer sin precedentes. Apostar sin reparo.

¿Y tú en qué cosas crees?

Creo en el antes y después que marca un buen concierto, en cada una de las novelas de Jane Austen , creo en las buenas noches al ras de la mesita , en los whatsapp de buenos días al despertar, creo en la estela que deja un buen perfume.

Creo con ímpetu en los domingos por la tarde de manta y compañía, en el poder curativo del ronroneo de nuestros gatos, en la última copa que nunca es última , creo en el placer de la soledad medida, en el tiempo que me doy , en que crecer es aprender a despedirse, en que nunca es tarde para un perdón .

Creo en el color de la primavera, en el arte de Andy Warhol, en la sensación que regala un café en invierno, en bailar bajo la lluvia , en probar a ser quién yo quiera ser , en invitar al error que demuestra que estoy viva y lo intento , en cada una de las despedidas que han visto las terminales, en que hay bandas sonoras que parecen hechas a medida.

Creo en que creer es una forma más de gritarle al mundo … que estamos vivos. – Texto ohyepblog.