A veces ,hay vestidos que imaginas en tu mente e incluso la situación en la que lo pondrás. Empiezas pensando en el color que te gustaría y una vez que lo tienes decidido continuas por la forma , la textura, el tejido , las mangas y así hasta que el boceto está acabado.

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Desde hace un tiempo y en una de esas muchas imaginaciones tan particulares, me ví con un vestido de terciopelo y concretamente , de color vino.

El terciopelo me ha parecido desde siempre muy elegante, sofisticado, con cierta calided, cómodo e incluso cierto halo misterioso a la par que seductor. Y sí , todo eso puede llegar a despertar un tejido y en cierto modo, casi cualquier cosa que contemplemos .

Tenía claro que era un tejido arriesgado y claramente otoñal pero tenía otras muchas cualidades positivas. Por un lado, es muy versátil y encaja a la perfección con el algodón , el lino y un montón de compañeros de características similares.

Por otro lado,es apto tanto para el día como para la noche y resulta muy favorecedor.

En definitiva, un clásico llegado del lejano oriente a Europa en la edad media que nunca pasará de moda.

Y retomando el sueño del que os hablaba , también me veía con unos bonitos y altos tacones a juego para continuar con esa simetría que tanto me gusta y como complemento, un bolso de mano pequeño con detalles que le dieran un toque diferente y elegante.

 

Y bueno … al final ese boceto imaginario se hizo realidad.

-El futuro pertenece a aquellos que creen en la belleza de sus sueños.-Eleanor Roosevelt.

Feliz comienzo de semana bonit@s❤


❤ Vestido : Romwe