¡Buenos días bell@s!

 

Roma es como un libro de fábulas, en cada página te encuentras con un prodigio. – Hans Christian Andersen

 

 

En nuestro tercer día en Roma , os quiero invitar a conocer algunos lugares que no tienen desperdicio . Comenzamos un día relajado donde nos dejamos fluir entre las calles que conforman la ciudad, nos perdemos entre sus rincones y analizamos lo que tenemos ante nosotros.

 

Si hay algo que me llama la atención de esta ciudad es su riqueza histórica y la dimensión de cada uno de sus monumentos, edificios emblemáticos o lugares turísticos . De verdad que su magnitud , en todos los sentidos de la palabra, es impactante.

Los Museos Capitolinos (Musei Capitolini) están situados en la Plaza del Campidoglio y constituyen el principal museo municipal de Roma.

 

 

 

«El museo está compuesto por dos imponentes edificios situados en la Plaza del Campidoglio: el Palacio de los Conservadores (Palazzo dei Conservatori) y el Palacio Nuevo (Palazzo Nuovo). Ambos edificios están unidos por medio de la Galleria Lapidaria, un paso subterráneo que atraviesa la Plaza del Campidoglio sin necesidad de salir de los museos.»

Si no queréis visitar el museo os aconsejo que os acerquéis igualmente hasta allí para ver todo el lugar porque merece muchísimo la pena .

Y si queréis visitarlo , el horario es de nueve y media de la mañana a siete y media de la tarde y tiene un precio de quince euros. Dentro podréis ver pinturas y esculturas que os dejarán con ganas de más.

 

 

 

Tenía muchísimas ganas de ir a la icónica Fontana y todo lo que os cuenten de ella se quedará corto cuando la contemplas a unos escasos metros de distancia .

 

 

Es la fuente más bonita de Roma y sin duda, la más bonita que he visto hasta el momento. Cuenta con unas dimensiones de 20 m de ancho por 26 de alto y esto la convierte en la más alta también de la ciudad.

 

 

El nombre de Trevi proviene de «tres vías» ya que la fuente era el punto de encuentro entre tres calles y como curiosidad, el mito nacido con la película «Tres monedas en la fuente» en 1954, dice lo siguiente:

 

Yo ya lancé la mía ❤

 

 

Si recorréis las calles cercanas llegaréis a varias vías principales repletas de tiendas y de heladerías . Un ratito perfecto para hacer un pequeño parón y disfrutar también del espacio.

 

 

 

La legendaria escultura de la Boca de la Verdad es de enormes dimensiones. Con un diámetro de 1,75 metros, está dedicada al Dios del Mar representado por un rostro masculino con barba, con los ojos, la nariz y la boca perforados. Se encuentra en la Iglesia de Santa María de Cosmedin y podréis visitarla desde las nueve y media hasta las seis menos diez.

 

Hay una leyenda sobre esta escultura que os dejo a continuación :

«Un marido que desconfiaba de su esposa la llevó ante la Boca de la Verdad para comprobar su fidelidad. La mujer reaccionó fingiendo un desmayo y su amante la recogió en sus brazos. Después de esto, la mujer juró ante la Boca de la Verdad que sólo había estado entre los brazos de su marido y del hombre que acababa de recogerla.»

Particularmente , creo que debéis incluirla en vuestro plan de viaje porque aunque tanto la escultura como la iglesia se ve en muy pocos minutos tienen cierta magia .

 

Cogí mi mochila y me adentré en el mundo. Vi la puerta abierta y me dije … ¿ por qué no ? . Llevaba unas cuantas bolsas a la espalda repletas de ganas , una cámara dispuesta a captar todo aquello que quiero conservar en el recuerdo y un buen par de zapatillas . Todo estaba hecho , todo te espera.