Soy de las que piensan que viajar tiene mucho que ver  con abrir el alma en canal, dejarse llevar de manera desmedida, desatar nudos ,ver para creer y recorrer un mapa en el que cada paso deja una marca imborrable.

Todo eso es lo que ha producido París en mí . Tal vez he necesitado crecer un poquito para darme cuenta de que es cierto eso que dicen de que viajar alimenta el corazón y creo que he heredado de mis padres la pasión por descubrir.

Pulsa en el título para seguir leyendo

Me apetece mucho hacer una pequeña guía de cada sitio que tenga la oportunidad de recorrer por lo que es el momento idóneo para empezar con París. He creado una nueva categoría en el blog donde encontraréis todos los post juntos sobre este gran paraíso y sí,lo dividiré en varias partes para que sea mucho más fácil de leer y podáis incluso seleccionar aquello que más os interese.¡Empezamos!

En esta primera parte os quiero hablar de tres puntos fuertes : el puente Pont Neuf, La Catedral de Notre Dame y el Barrio Latino.

También os dejaré alguna fotito entremedias de otras maravillas que nos encontramos de camino y en las que no me pararé para dejaros ese espíritu viajero en vuestro interior y seáis vosotros los que me contéis de qué se trataba .

Es el puente más antiguo de París. Fue declarado Patrimonio Mundial de la Unesco en 1991. Debido a su antigüedad, este puente es un monumento que aparece en muchos cuadros de París. Además, se utiliza para medir la crecida del Sena.

Os puedo asegurar que parece sacado de uno de los más bonitos cuentos. Momento perfecto para inmortalizar amor , para contemplar unas vistas únicas y para disfrutarlo a cada paso.

En una de las esquinas , hay una colección de candados que inmortalizan amor e ilusión a partes iguales y si miramos más allá podemos ver una panorámica cautivadora.

Continuamos nuestro camino hasta llegar a Notre Dame . ¡Cuidado! El paseo hasta allí está repleto de tesoros por lo que prepara tu cámara.

(Aquí te adelanto uno ⇓)

Visionada en películas, revistas, libros y en nuestras mentes. Un edificio de magnitud y poderío igualados en los que la magia trabaja de continúo para envolverlo con un halo de lo más especial.

Fue construida entre 1163 y 1245 y está situada en la Île de la Cité, en la Place Jean-Paul II. Es una de las catedrales góticas más antiguas del mundo y el significado de su nombre es «Nuestra Señora» . Dedicada a la Virgen María.

Podéis visitarla  de forma gratuita y contemplar por vosotros mismos como la grandeza también puede residir en lugares.

Os aseguro que es una visita que no podéis dejar pasar. Toda ella,de dentro hacia fuera tiene la facilidad de capturarte y de dejarte con ganas de más.

Su interior destaca por la luminosidad y el detalle de cada uno de los ventanales que albergan diseños únicos  repletos de belleza.

El tesoro de la Catedral guarda algunas piezas relacionadas con la Pasión de Cristo  que también puede ser contemplados

Tiene dos torres de 69 metros en su  imponente fachada. Y aunque esta zona sí es de pago, podréis apreciar las vistas desde el campanario si accedéis a las torres además de conocer donde vivió el legendario jorobado de Notre Dame y las famosas gárgolas .

Podéis recorrer también,el jardín que la rodea y dejaros llevar con la música de los artistas que por allí rondan.

Se encuentra muy cerquita de la Catedral por lo que es perfecto para finalizar la jornada.

Se trata de una de las zonas más animadas y concurridas de París y está compuesto por un entramado de calles que no tienen desperdicio .

Es el momento perfecto para combatir el frío tomando un café o reponer fuerzas con un crepe – Están deliciosos y los tenéis de un montón de formas y acompañado de mil ingredientes-.

Es un lugar perfecto para comprar regalitos de vuelta o para cenar ya que además, es uno de los barrios más asequibles.

Entre  sus galerías, os encontraréis con una gran fuente acompañada de la figura de San Miguel luchando con un dragón. Es muy bonita y cuando cae la noche … aún lo es más.

Es uno de los barrios que más me gustaron. Me encantó la vida que albergaba , las tonalidades de las calles y las luces que parecen estar en continua lucha por ver quien es la ganadora en cuestión de brillos.

La amplia gastronomía que ofrece, cada rincón que contiene una tienda llena de fulares, de láminas con lugares emblemáticos que acabarás colgando en tu habitación porque sabes que es una forma de dejar parte de allí – aquí o tal vez sea al revés y sea yo la que ha dejado parte de mí – allí.

Nos vemos en la próxima aventura parisina bell@s!