¡Buenos días mis bell@s! Comenzamos semana con un nuevo look que me tiene total y completamente enamorada. Los que me conocéis sabéis que las botas altas son una auténtica debilidad para mii y que soy de las que se suman a ese imperativo de que un vestido negro es un básico necesario que debemos tener en nuestro armario.

 

 

 

 

 

Pues bien, estas son las dos piezas que protagonizan el outfit de hoy … ¡Empezamos!

En primer lugar, el vestido negro.

Se trata de una pieza atemporal que no conoce de límites. Será una de tus prendas «recurso» , de esas que tienen una capacidad de adaptación sin igual que sacan nuestra mejor versión partiendo de diseños sencillos pero con un poder propio envidiable.

 

 

Nunca habrá suficientes vestidos negros en un closet y siempre tendremos que dar cabida a uno necesariamente porque os aseguro que será un bonito salvavidas que agradeceremos tener.

 

 

Capaz de ser llevado como nosotros queramos y bajo el estilo que más nos guste. La mejor representación de que «menos es más» y que la simplicidad puede resultar nuestra baza ganadora.

 

 

Estiliza nuestro cuerpo y gracias a su color es increíblemente fácil de combinar . En definitiva, una pieza que llegó a comienzos del siglo XX de la mano de grandes iconos como Coco Chanel  , que supo poner de manifiesto que hay prendas que poseen esencia propia .

Su sencillez y elegancia hace que el Little Black Dress tenga eco en la historia y brille temporada tras temporada.

 

“Puedes llevar un vestido negro a cualquier hora del día o de la noche, a cualquier edad y en cualquier ocasión. Un vestido negro es la cosa más esencial en el armario de una mujer” Christian Dior

 

¿ Quién dijo que el negro no derrochaba luz ?

 

Y en segundo lugar, las botas.

Las estrellas del street style y una de mis perdiciones.

 

 

 

Creo que se trata de un calzado con muchísima «personalidad » , con un poderío innato e incluso tan arrollador que necesita ser controlado y bien combinado para no caer en un efecto contrario al que pretendemos.

Entre sus características, debemos destacar la versatilidad y atemporalidad . Dos detalles que me parecen imprescindibles a la hora de ir de compras pues invertir en este tipo de piezas nos aporta la seguridad de que a lo largo del tiempo seguirán estando ahí .

 

La versatilidad que ofrecen nos permiten sacar nuestro lado más creativo y conjuntarlas de todas las formas posibles , así como jugar con la paleta de colores y reinventarnos.

 

 

Alargan visualmente nuestras prendas y son increíblemente femeninas. Juegan con la sensualidad y un efecto envolvente que no deja indiferente.

 

 

Sentirme bien con lo que llevo porque yo he decidido llevarlo . Ser yo misma en cada prenda .

¡Feliz comienzo de semana bell@s!