Hablar de chalecos es hablar de historia, de un legado que ha sido rescatado y bien acogido una y otra vez porque así se lo ha ganado. Hablar de chalecos es hablar de atemporalidad y versatilidad, de posibilidades , es hablar de un recurso que no tarda en convertirse en necesidad.

El que os enseño hoy es de Lovezesent y fue amor a primera vista. Tenía muchas ganas de un chaleco bicolor con un estampado tan clásico e icónico como este.

No conocía esta marca y estoy encantada con todas las prendas que he pedido porque la calidad de las mismas es increíble y la relación calidad – precio inmejorable.En cuanto al envío, fue rápido y todo venía cuidadosamente embalado.

Volviendo a nuestra prenda estrella y como curiosidad, se trata de una prenda de origen francés que no tardó en introducirse con fuerza en Inglaterra donde el rey Carlos II introdujo el término con el que se le da nombre en el vocabulario inglés .

Como os podréis imaginar, su diseño ha ido evolucionando a lo largo de la historia, se ha ido reinventando y en la actualidad tenemos multitud de opciones que abandonan el lado más clásico de aquellas primeras ideas pero otros muchos que deciden rescatarlo y acercarlo al street style.

Lo que es innegable es el hecho de que fue un fiel acompañante del traje masculino y que , aunque hoy en día sigue manteniendo esta posición, ya no posee la misma fuerza y ha conseguido hacerse un hueco en todos los armarios y ser una prenda perfecta tanto para hombres como para mujeres.

En definitiva , cualquier diseño puede defenderse con plena confianza y favorecer a su portador.

Además, nos permite entrar en el «juego» de las superposiciones y abandonar cualquier tipo de limitación pues puede ser llevado encima de un jersey finito como puede ser uno de cuello vuelto, encima de una camisa, de una americana o incluso de un abrigo según el diseño del mismo.

La verdad que siempre me han gustado pero sí que es cierto que mi amor por esta prenda ha sido mucho más notorio en los dos últimos años y poquito a poco voy haciendo una pequeña colección que me permite dar ese punto extra a outfits más sencillos o buscar el cierre perfecto para un look.

¿Qué os parece cómo lo he combinado? Quería seguir con las tonalidades protagonistas y no romper la estética con un color muy llamativo por lo que me he decantado por seguir la misma línea en negro , blanco y gris.

El efecto visual que consiguen las faldas de vuelo con prendas más entalladas para la parte superior, me gusta especialmente. Además, también nos permite jugar con el largo y conseguir un combo perfecto con botas de media caña como las que os enseño que estilizan nuestra silueta.

Por otro lado, ya sabéis que para mí tener una camisa blanca y una levita de polipiel negra son dos básicos de armario imprescindibles que no pueden faltar. El outfit de hoy es otro de los muchos ejemplos que destacan la cantidad de usos que le podemos dar.

Por último y como accesorio, un bolso de tamaño medio en color gris. Lo cierto es que me veo reflejada en cada una de las prendas que forman este look y qué importante es eso.

Era de ese tipo de personas que miraban al futuro con una sonrisa y le invitaban a pasar. Sentía una sensación cálida y aterciopelada con la inquietud de lo que vendrá y una necesidad de saciar las ganas sin igual.

Era de ese tipo de personas dispuestas a un todo sin salvaguardar sus espaldas porque así veía el mundo, con la ingenuidad de unos ojos que se sienten plenos y que buscar seguir conservando la magnitud de tan abrumador tesoro. – ohyepblog