Brillaba . Brillaba tanto que se hizo compañera de baile de la luz de luna .

Cuentan que desde entonces, no han dado tregua a la noche.

Encontré esta prenda de casualidad y qué suerte la mía .

Las lentejuelas , los paillettes, los brillos son, año tras año , parte de las tendencias del momento y es que somos muchos los que agradecemos su presencia y no dudamos en incorporar nuevas piezas así a nuestro armario .

Particularmente creo, que revisten de una icónica elegancia que consigue que el diseño sea una elección perfecta para eventos especiales .

La prenda que os enseño hoy es para mí muy especial . Todos los paillettes están tejidos a mano cuidadosamente . El color dorado junto con el tostado combinan a la perfección y aportan muchísima luz .

Por último, el cuello de camisa junto con las transparencias dotan a nuestra pieza de originalidad y es un contrapunto que funciona muy bien entre dos estilos que podrían resultar ,a priori y por su origen , muy distintos .

Se me ocurren mil posibilidades en cuanto a combinaciones porque también es versátil pero en esta ocasión, he optado por abrirla hasta la mitad (algo que creo que produce un efecto visual muy favorecedor al percibirse nuestra silueta más estilizada ) y completar el look con un short de tiro alto negro ,que es un fondo de armario buenísimo para todo el año, y un top negro que realmente no tiene demasiado protagonismo porque tampoco es lo que buscamos. La prenda principal está clara y cuando tenemos piezas así que brillan por sí mismas, no necesitan de añadidos , ni grandes complementos.

En cuanto a lo zapatos y al bolso, el clásico negro es el acompañante perfecto. No obtaría por varios colores o por intentar casar muchas tonalidades. El color lo aporta nuestra camisa y en contraposición , creo que es un acierto decantarnos por colores neutros para el resto de elementos .

En definitiva, es , sin duda , uno de mis outfits favoritos hasta el momento.Creo que tiene pinceladas de un aire glam muy de los veinte, con muchos matices clásicos . Me recuerda también a esa identidad tan marcada de la moda parisina que tanto me gusta.

Nunca fue de medias tintas , ni de darse por rendida ante sueños a la espera . Nunca le dió tiempo al tiempo , prefería mecerlo entre las manos y apresar cada segundo. Nunca entendió los «a corto plazo» en una vida que ya se le quedaba corta de por sí . Nunca se dijo «nunca» ni «pero» , prefería sortear piedras en el camino o tal vez cambiar de dirección o de destino …

Y así, ese «nunca» dejó pasó a la inmesidad que trae consigo el «aquí «, el «ahora » , el «sí»… – ohyepblog