Pequeñas cosas . Pequeños pasos .Pequeñas acciones .»Pequeño» como si redujésemos el tamaño de todo ello a la amplitud que pueda cobijar nuestras manos. Como si negásemos la evidencia de que un cambio empieza por una voluntad y éstas nunca han sido pequeñas. Cuando todo suma … no hay espacio para calificativos que no estén a la altura.

Hablamos de detalles, de la armonía de todos ellos y como, en cuestión de moda, pueden formar un look repleto de matices.

El outfit de hoy ,me gusta especialmente por esto. Por el mimo a la hora de elegir cada pieza de este puzzle . Por cada pieza que juega un papel fundamental y por la sintonía que baila un tango con cualquiera de las partes, alardeando que están aquí para ser lucidas.

Empecemos por arriba. Me he convertido en toda una «fanática» (no sé si es la palabra que mejor representa mi total admiración por este complemento pero valdrá por ahora) de los pañuelos y el que os enseño hoy me fascinó por la delicadeza que trasmite.

Me gusta el estampado, la combinación de colores, la tela y la versatilidad con la que nos permite jugar.

Como prenda base, un jersey blanco de un tejido súper gustoso y calentito. Se entalla perfectamente a nuestro cuerpo y favorece la figura . Lo compré hace poquito con la idea de que le podría dar mucho uso gracias al color y no me equivocaba.

Seguimos con la parte inferior y tenemos un pantalón bermuda de polipiel. Para mí se trata de toda una apuesta ganadora. Posee una elegancia inherente que poco podemos discutir, juega entre la feminidad y masculinidad sin posicionarse pues tampoco hace ninguna falta. Es perfecta para estilos office aunque también es cierto que no le veo barreras frente a ninguno.

Lo he combinado con unas botas altas de tacón ancho pero ya os digo que podéis decantaros por el calzado que más os guste según el estilo que queráis darle a la prenda. Como siempre, el límite lo ponemos nosotr@s.

Turno del bolso. Siempre le tendré un cariño especial . Fue un regalo de mi mejor amigo y lleva conmigo muchos años pero nunca ha «decaído» el uso que le he dado. Creo que su estampado es sinónimo claro de versatilidad y es tan coqueto que siempre dará una visión más dulce.

Por último , un blusón satinado en un color verde que no deja indiferente .

Cuando vi esta prenda, lo tuve claro . Se diferencia porque ha sido hecha para ello. Sutilmente nos dice que es especial. Tal vez, sea su tejido satén con ese elegante brillo que tanto le caracteriza, o tal vez cada uno de los botones dorados que protagonizan los cierres o puede que, como os decía al inicio, sea ese conjunto de pequeños detalles los que marcan la diferencia.

Y allí estaba ella. Disfrutando de la brisa que acompañaba el paisaje. Dándole tiempo al tiempo pero principalmente … dándoselo . Regalándose cada segundo que quisiera adherirse a una piel dispuesta a vivir. Preparó sus pies para el camino y se deshizo de cualquier carga traicionera que quisiera refugiarse en su espalda. Lleno las pupilas de alegría y se ordenó descubrir cada uno de los tesoros que albergan las pequeñas y grandes cosas… – ohyepblog