¡Buenos días bonit@s ! Estamos en una época del año en la que tenemos que hacer frente más que nunca al famoso dicho: “al mal tiempo buena cara “

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La sequedad del ambiente ya es más que palpable y con ello la aparición de factores cutáneos como la tirantez, irritaciones o rojeces que tanto nos molestan.


La piel necesita hidratación y protección porque la barrera epidérmica es frágil y tus mejores aliados serán fórmulas que contengan ácido hialurónico para favorecer la absorción del agua, colágeno para reforzar los tejidos y antioxidantes (vitaminas C y E) para neutralizar los radicales libres.

Utiliza cremas para pieles sensibles y reparadoras y tratamientos para labios y manos. No te olvides del factor protector solar ya que, aunque llueva o nieve los rayos ultravioletas siguen afectando al ADN.

 

Llega el invierno. Espléndido dictado
me dan las lentas hojas
vestidas de silencio y amarillo.

Soy un libro de nieve,
una espaciosa mano, una pradera,
un círculo que espera,
pertenezco a la tierra y a su invierno.

Creció el rumor del mundo en el follaje,
ardió después el trigo constelado
por flores rojas como quemaduras,
luego llegó el otoño a establecer
la escritura del vino:
todo pasó, fue cielo pasajero
la copa del estío,
y se apagó la nube navegante.

Yo esperé en el balcón tan enlutado,
como ayer con las yedras de mi infancia,
que la tierra extendiera
sus alas en mi amor deshabitado.

Yo supe que la rosa caería
y el hueso del durazno transitorio
volvería a dormir y a germinar:
y me embriagué con la copa del aire
hasta que todo el mar se hizo nocturno
y el arrebol se convirtió en ceniza.

La tierra vive ahora
tranquilizando su interrogatorio,
extendida la piel de su silencio.

Yo vuelvo a ser ahora
el taciturno que llegó de lejos
envuelto en lluvia fría y en campanas:
debo a la muerte pura de la tierra
la voluntad de mis germinaciones. Pablo Neruda»