¡Buenos días Viernes!

El conjunto que os enseño hoy me hace especial ilusión , además de por sus bonitos colores, porque me recuerda, en cierto modo, al típico traje tirolés  y a la infancia.

Recuerdos que , sin duda, me parecen de lo más entrañables .

 

¡Comenzamos!

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Incluso en un escenario de ensueño, la falda se hace clara protagonista. Su amarillo vibrante y su estampado floral la convierten en una opción más que perfecta para esta primavera – verano .

Es muy versátil gracias a las distintas tonalidades de las florecitas que la invaden y tremendamente cómoda gracias a los tirantes que actúan casi como si se tratase de un pichi o una prenda de un estilo similar.

En esta ocasión, he decidido combinarla con una camiseta de manga corta blanca con unos detalles en la zona superior que le aportan volumen y reconvierten lo que inicialmente parece una prenda básica.

No os imagináis el uso que le he dado simplemente por ese detalle . Nos regala mil posibilidades y es de lo más elegante.

En cuanto a los zapatos, sandalias doradas. Quería romper un poco con la imagen más divertida que podía darnos la falda y añadir un punto más formal  .

Me gusta mucho el efecto y soy de las que piensan que no hay prenda o zapatos destinados a una única cosa o a un único evento en particular. Es cuestión de «jugar» con todo ello y mientras nos veamos cómod@s con lo que veamos , el resto está de más.

¿Quién no ha querido recorrer mundo alguna vez con faldas y lo loco? Falda al viento y bajar la pradera más grande que encontremos como si Heidi se apoderase de nuestro cuerpo. Hay conjuntos que te aportan sensaciones  y que te dan ganas de bailar bajo la lluvia mientras el vuelo de ese vestido color coral coge toques de oscuridad marcados por las gotas.

Este look me inspira muchas cosas y os aseguro que todas son positivas y cargadas de vida. A continuación, os dejo un fragmento de un texto que me gusta especialmente y que podría relacionar con todo esto. Y puede que para vosotr@s, queridos lectores, nada de estos tres últimos párrafos posea sentido pero creo que todo radica en la inspiración-moda.

«Está demostrado que los momentos más memorables de un viaje son aquellos que no se planifican, los que surgen sobre la marcha, no a toda marcha. Los turistas van tan cercados que pasan por alto los pequeños encantos que le rodean. Sin embargo, los viajeros entienden que la esencia de un lugar no solo reside en sus edificios históricos, si no que también emerge en sus rincones mágicos, en su gente, su comida, sus cafés, sus costumbres y sus calles sin nombre. Así van escribiendo otro tipo de guía no turística donde se encuentra la verdadera forma de conocer mundo.»- Café Desvelado