Hoy , vengo a confesaros algo y puede que está confesión no os pille de nuevas pero merece ser recalcada.

Me declaro una romántica empedernida. Sí . Amante de los lugares que desprenden magia, de esos que parecen sacados de las mejores novelas y cuentos de cuna. Amante de todas y cada una de las variedades de café ( a excepción del negro – las intensidades tienden al drama y aquí no hay cabida para semejante historia ), amante de la primaveras y ya puestos, del invierno también.

Amante del encanto que salvaguardan las pequeñas cosas y la sorpresa que generan en el receptor, las más grandiosas. Amante de la moda, del estilo parisino y de la hermosa ciudad que lo porto, amante de viajar y de descubrir, de las bufandas cálidas , del terciopelo que mime casi sin querer , del ronroneo del gato que actúa de relajante banda sonora o de los domingos en Madrid. Me declaro amante de tantas cosas que ya he perdido la cuenta pero oye, qué fortuna la mía.


El look que os muestro hoy creo que contiene muchas de esas particulares debilidades de las que os hablaba. 

Por un lado y ya he hecho referencia a esto en entradas anteriores, el estilo que calificamos como con «aire parisino» me encanta .

Creo que evoca una sensibilidad y feminidad sin igual que resulta , indiscutiblemente, icónica. Pues bien, este outfit me traslada a dicha inspiración y no creo que sea únicamente por el poder de un accesorio como la boina sino por todo el conjunto en sí.


He querido no reprimirme en cuanto a tonalidades y optar por colores con una intensidad clara pero que se veían estampados en la falda para poder guardar esa línea de relación entre todas las partes que para mí es fundamental.


El jersey, fue un regalo de mi hermana y todo un acierto. Su diseño sigue la tendencia del momento al generar volumen en la zona superior y simular el efecto de las hombreras que tanto hemos visto esta temporada. El color es un must have del otoño e invierno al que siempre recurro porque me encanta y creo que es súper conjuntable y funciona muy bien con multitud de opciones. Además, gracias al tejido es tan gustoso como cómodo de llevar.


En cuanto a la falda, es de un tejido finito pero nada que no podamos solventar con una media más gruesa. Su estampado floral me traslada inevitablemente a la primavera y la variedad de colores que contiene nos regala una versatilidad sin igual.


Haciendo referencia a los zapatos, también nos dan muchas posibilidades. Son perfectos para una jornada de trabajo , cualquier circunstancia en la que queramos ir un poco más arregladas o para un café con amigas . Su tacón cuadrado hace que sean cómodos y el diseño es atemporal , elegante pero sin buscar protagonismo . Un punto que para muchos looks puede resultar muy útil.


Por último , la boina. Qué os voy a decir ya de este accesorio que no os dijese en mil ocasiones anteriores. La verdad que toda mención es merecida porque es uno de mis complementos favoritos y de los que más partido les saco. Para mí es un sinónimo de identidad, de última puntada , de broche final . 

Háblale de pasiones. Que las amontone ,las coleccione, las disfrute y las viva. Háblale de todo aquello que le pellizque el corazón entre sonrisas. Háblale de magia y alegrías, de lo que de verdad importa- ohyepblog