Hablemos de grises como quien habla de un aplaudido nexo entre el blanco y el negro. Hablemos de grises como quien busca ese termino medio en una vida , a momentos, desordenada. Hablemos de grises como quien habla de esa desbordante sensación de satisfacción tras encontrar lo buscado. Hablemos de grises como lo que es , teniendo en cuenta su necesidad y disfrutándola.

El post de hoy, tiene como protagonista este color que tanto me gusta, que tanto visto y con el que tan bien me veo.

Creo que es de esas tonalidades esenciales para nuestro armario que actúa muy bien de nexo de unión entre los elementos de un look

Para mi gusto va bien en todas las estaciones del año pero sí que es cierto que adquiere una indudable presencia en las épocas más frías.

Vamos ahora con cada uno de los elementos de este outfit. Por un lado y como base, tenemos un vestido que no podría gustarme más. Su diseño hace que , al menos yo, lo destine para ocasiones más especiales , eventos nocturnos o algo más festivo ya que su tela brillante y sus detalles lo descartan como opción para un día a día , para acompañarnos al trabajo o para cualquier circunstancia de este estilo.

Tiene varios detalles a destacar. El primero, el cinturón de la parte central que permite que sea llevado a nuestro gusto y que a su vez, decidamos la amplitud del vuelo de la falda que acompaña nuestros movimientos.

Como segundo detalle, los botones que recorren el diseño de arriba a abajo permitiéndonos jugar con él. Pues incluso podrías optar por llevarlo como sobrecamisa , optar por un bonito bralette para la parte superior y desabotonar toda esa zona …

Por último, las mangas también juegan un papel importante pues adquieren volumen en el recorrido de la misma y acaban en un abotonado entallado. Esto genera una amplitud muy favorecedora y se trata de un efecto que hemos visto año tras año y dentro de las tendencias destacadas.

Si os digo que este es el abrigo que más he usado de mi armario, por encima de cualquier otro en color negro, no os miento. Fue un regalo al que le tengo un especial cariño y que me lleva acompañando ya unos años sin ningún tipo de signo de desgaste o deterioro.

Lo cierto es que no me habría imaginado su increíble versatilidad y es que conjunta con un millón de opciones.

Su estilo elegante consigue revestir de formalidad cualquier look y su atemporalidad nos garantiza que volveremos a él una y otra vez aunque los años pasen y la moda cambie.

En cuanto al calzado, he querido hacer un guiño a nuestra tonalidad principal y por eso he optado por unas sandalias negras con el dibujo en gris de una estrella en el tacón. Es una sandalia muy particular gracias a este detalle y sí que la reservo para ocasiones más puntuales.

Su tacón cuadrado y ancho hacen que sea una opción cómoda de llevar y que nos veamos muy estilizadas.

Y qué es la duda, me preguntó. Es una intención acobardada por el tiempo, le contesté.- ohyepblog