¡Buenos días bell@s!

Empezamos el lunes con destellos rosas. Brillos que nacen  en un conjunto de lentejuelas que conforman el vestido que os quiero enseñar hoy. Un vestido elegante y femenino que posee un lado seductor de lo más sutil .

Pulsa en el título para seguir leyendo

Adoro esas prendas que son capaces de decirnos algo con un simple vistazo en su ADN de hilos y adornos , capaces de dar un impulso o un susurro al oído que nos de pie a atrevernos , a ponernos nuestras propias alas para volar  o simplemente para salir a tomar una copa a ese bar que tanto te gusta y pedir un mojito bien cargado de azúcar moreno.

 

 

Y no me conformo con poco , más bien todo lo contrario. Creo firmemente que poder disfrutar de la belleza de los detalles es todo un privilegio y saber valorarlos es claro ejemplo de uso de razón. También os diría que una prenda, sea cual sea , sólo cubre o recubre una imagen, una carta de presentación , un yo mismo en cualquiera de mis esencias que está dispuesto a saludar al mundo vestido de gala, de doncella , de bruja o de caballero .

 

 

Lo importante es que sea cual sea el vestuario que decidamos regalar al protagonista de la historia , estemos seguro de que eso que lleva se identifica , al menos en el 99% , con el portador porque creerme cuando os digo que las primeras impresiones tienen fuerza aunque ciertas leyendas urbanas se encargasen de echarlas por tierra , y ya que se van a llevar una impresión al menos que contenga un pedacito de mí y les deje con ganas de más.

 

 

El vestido que os enseño hoy creo que es una estupenda elección para una cena, un evento importante, una cita especial… pero también puede ser llevado a un plan del día a día combinándolo con prendas que le resten formalidad. Esto es lo que he querido hacer y por ello lo he combinado con una gabardina en un gris que me atrapó nada más verlo .

 

 

Le he dado un toque de color con un bolso cuya tonalidad es capaz de captar toda la atención y romper con cualquier esquema que se estuviera formando para decirnos  : espera un minuto que hay más.

 

 

En cuanto a zapatos, necesitaba algo cómodo y muy femenino para seguir con la línea del vestido y he optado por unos que se incorporaron a mi armario hace poquito y desde entonces les estoy dando mucho uso.  Prueba directa de una buena inversión . ( Cuando hablo de buenas inversiones no me refiero a sacar rentabilidad a una cantidad grande de dinero que hemos podido invertir en  una prenda o calzado, el dinero invertido en este caso me da igual porque de nada sirve gastar cinco euros y tenerlos acomodados en un cajón durante toda su existencia – estaríamos tirando esos cinco euros , con lo cual … sería una pésima inversión)

 

 

En definitiva,creo que cualquier prenda puede ser llevada al terreno que queramos y al evento o circunstancia que creamos oportuno. No dudemos del poder que tiene un accesorio , de que los límites solo existen cuando alguien se los pone y de que la moda es pura creatividad a las manos de aquel que decida jugar con ella.