Una joya nunca ha sido un simple accesorio. Ha sido compañera, protagonista, la marcada diferencia que tanto se anhela… Una joya ha sido historia, es presente y fue pasado. Un pasado con un legado tan influyente que es imposible contemplar un futuro sin ella.

Una joya es más que un simple accesorio. Es identidad , es presentación y sueño. Es un pequeño tesoro hecho a medida para el portador, el resultado de que no todo es etéreo y la elección de que no lo sea.

Siempre he considerado que hablar de joyería era abrir un pequeño paréntesis en la conversación. Matizar cada uno de los detalles y darle valor al valor. Y como todas las cosas que revisten cierto halo especial, a veces puede costar dar con las adecuadas. Con aquellas con las que sintamos que siempre suman , que son bienvenidas y que hay cierto empoderamiento – cuanto menos adictivo – a la hora de lucirlas.

Hoy , os quiero enseñar parte de la colección que poco a poco voy formando y con la que me siento, en cierta forma, muy indentificada.

Ya os he ido mostrando muchas de las piezas a través de mi instagram (@ohyeblog) pero para mí el blog es como un diario de abordo de todo lo que tiene que ver con la moda desde un punto muy personal y se me hacía necesario incluir un post así.

Cuando descubrí Apm Mónaco a través de las redes … me atrapó. Me sorprendió muchísimo la amplia variedad de su catálogo y que dejase ver de una manera tan clara que limitarse no es una opción. Y ya sabéis que no puedo estar más de acuerdo con esa filosofía para todos los ámbitos de la vida .

Adoro las firmas que no optan por anclase en un único momento de la línea temporal si no que están dispuestos a ofrecer una amplia variedad de opciones para un público que pone sus miras en la actualidad y para los que deciden abrazar el pasado.

Además, optan por ofrecer también líneas personalizables donde podemos plasmar un pedazo de nosotros mismos. Una inicial de nuestro nombre , una palabra que tenga un valor especial o tal vez sea un mensaje abanderado que siempre nos acompaña con orgullo . En definitiva, esencia y qué importante es eso.

Hoy, os he querido hablar de joyas porque soy una auténtica amante de los detalles. Me apasiona el valor que podemos darles , el significado que pueden llegar a tener e incluso la historia.

Me resulta más fácil descubrir nuevas marcas de ropa o dar con mis tiendas de ropa favoritas que con una línea de joyería que se adapte a mis gustos por eso creo que también es importante compartir estas referencias.

Sea como fuere, tengo claro qué es lo que busco y se parece bastante a lo que le pido a cualquier prenda : representación y versatilidad.

 «Me encanta llevar joyas, pero no porque sean mías. No puedes poseer el brillo, solo puedes admirarlo». – Elizabeth Taylor .