¡Buenos días bonit@s!

Terminamos la semana en el blog con un nuevo bañador.Ya sabéis que están volviendo con más fuerza que nunca y que , sin ninguna duda, a mi me tienen completamente conquistada.

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El dos piezas se ha quedado a un ladito para dejarle un hueco muy merecido al rey por excelencia del verano, de las piscinas , las playas  e incluso de los looks porque ya es habitual verlos por las calles acompañados de algún short vaquero o una falda larga.

Estamos ante una prenda todoterreno que ya no es solo concebida como parte de una línea de baño si no que también ocupa un hueco en nuestros armarios. Es cómodo , no conoce de distinciones según nuestros cuerpos pues sea cual sea la forma siempre hay modelos que se adaptan y que resultan favorecedores.

Es en 1860 cuando nació lo que podemos considerar la primera prenda de baño, que consistía en llevar pantalones largos, medias y camisola, tanto hombres como mujeres.  Un siglo que , aunque pueda parecerlo, no nos queda tan lejano. Hoy por hoy, la variedad es tan amplia como nuestro propio gusto y las posibilidades ilimitadas.

El bañador que os enseño en esta ocasión es monocolor y sin ningún tipo de estampado que difiere bastante del último que os enseñé .

Creo que nos da la posibilidad  de incluirlo en cualquier look y que  resulta  muy favorecedor sobre las pieles claras . Además , los detalles del escote y la espalda suman puntos a su favor.

¿Preparad@s para un baño? ¡ Al agua patos!