Soñando En Jardines

Adoro los vestidos como este .

 

 

 

Vestidos capaces de recrear primaveras , de acoger entre su tela un estampado tan bonito como favorecedor , de recordarnos que el nombre de las estaciones es únicamente eso,un nombre y que hay corazones que llevan en invierno mucho tiempo y otros ,que disfrutan de puestas de sol y 40° cada día.

 

Creo que la diferencia entre ser y estar es una distinción necesaria y una enseñanza valiosísima . Pues ya se sabe que las líneas divisorias suelen ser finas y hay ciertos conceptos que se terminan por diluir y entremezclar.

Creo que no hay un ser para los demás sin que antes esté el ser para uno mismo y cuántas veces se nos olvida .
Soy de las que piensa que los patrones están ahí y las segundas oportunidades es la extensión de un tal vez que pocas veces se vuelve a convertir en sí. Pero cuando eso pasa, la inmensidad nos invade de una manera indescriptible.
Por lo que si me preguntas si las daría o no , mi consejo es sé tú mismo. Porque siéndolo,no habrá lugar al arrepentimiento.

 

 

También os diría ,por el único placer de hablar entre líneas, que soy una amante de los vestidos. Y digo amante porque mi relación es más bien intermitente pero con la misma pasión del primer día.

Es increíble la cantidad de historia que se esconde en una biblioteca y el privilegio que regala a los ojos que se detienen.
O como descubro cada domingo el rastro de Madrid con la misma ilusión del primer día. Hay rutinas que nunca cansan .

 

 

También me ha dado cuenta, de que hay sueños que se cumplen y otros van tomando forma a algo que ni tú misma sabías que estaba en tu lista de deseos por cumplir . Supongo que en esas pequeñas – grandes cosas encontramos la magia de la vida ,aunque también os diría que en todas las citadas en este texto… También.

 

 

Feliz fin de semana🌹🌹🌹

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